Si bien la mayoría de los clientes son amables y llegan con súper buena actitud (gracias a todos ellos), a lo largo de nuestra experiencia trabajando con ellos, hemos detectado algunos puntos que definitivamente mejoran el flujo de trabajo y nos ayudan a que todo el proyecto salga en tiempo y forma.

1. Tener buena comunicación

Es normal que a veces el cliente no sepa exactamente cuál es la necesidad de su empresa, pero comentar con claridad las expectativas y objetivos del proyecto, el presupuesto y los tiempos, nos ayudan a hacer un plan, optimizando los recursos para cubrir estos objetivos.

2. Asignar un responsable del proyecto

Cuando se trabaja con varios socios, gerentes o consejos directivos, es vital asignar a alguien dentro de la organización que coordine a los diferentes involucrados y que comunique las decisiones tomadas, para así poder mantener el flujo de información de una forma ordenada y poder cumplir con los tiempos de entrega.

3. Estar en sintonía

Algo muy común es que los diferentes involucrados dentro de una empresa, tengan ideas distintas de hacia dónde quieren llevar el proyecto, lo que puede dar pie a distintas direcciones. Esto, naturalmente, genera re-trabajos, alargando innecesariamente las cosas. Cuando los líderes del proyecto se toman el tiempo para ponerse de acuerdo y están en sintonía, toda la información fluye mejor y no se pierde tiempo.

4. Invitar a gente valiosa a participar

Dentro de tu empresa, hay gente que tiene mucha experiencia y conocimiento, así como contacto frecuente con los consumidores. Hazlos parte del proyecto, manténlos informados sobre los objetivos a lograr, a fin de tener toda su colaboración para que entreguen la información y el material necesario. Esto nos permitirá tener una visión más completa sobre el negocio.

5. Tener apertura al cambio

Es importante tomar en cuenta que al desarrollar un proyecto, nuestro objetivo principal es ir en pro del mismo. Esto quiere decir, que si la investigación y la estrategia nos llevan por un camino distinto al planteado en un inicio, nuestra responsabilidad es proponer aquello que es mejor para la marca. No siempre será lo más fácil, pero siempre será en beneficio para el cliente. Por eso nos ayuda mucho cuando el cliente está abierto a cambios y nuevas ideas.

Estos son sólo algunos puntos que, más que nada, ayudan a la fluidez del proyecto. Al final, lo que buscamos es quitarles una preocupación más y que puedan enfocar sus energías hacia el crecimiento del negocio. Aquí los esperamos con una taza de café y mucha buena vibra.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *