Cuando una empresa decide renovar su logotipo, una pregunta importante es: ¿Se debe hacer un cambio total o parcial? Naturalmente, uno quiere saber cuál es el más adecuado para el negocio.

Para estar en contexto, primero veamos ejemplos de cada tipo de rebranding.

Rebranding parcial.

También se le conoce como rebranding moderado y consiste en hacer un ajuste en la identidad visual, manteniendo la esencia del logotipo actual.

Un ejemplo de esto es Master Card:

Rebranding completo.

Implica un cambio sustancial en la identidad visual y, como máximo, puede implicar también un cambio de nombre. Este cambio radical aumenta las capacidades competitivas de la marca.

Un ejemplo de rebranding completo, es el desarrollo de marca que hicimos para Yucatán Today:

¿Cómo saber cuál es el tipo de rebranding más adecuado para tu empresa?

A través de estas preguntas te guiaremos para que sepas qué tanto se debe cambiar el logotipo de tu negocio:

1. ¿Tu marca es conocida y está bien posicionada?

Mientras más conocida sea una marca, menos hay que cambiarla y más hay que procurar conservar su esencia.

Si por el contrario, la marca no figura en el radar de tu mercado meta, ya sea porque es muy reciente o porque no ha realizado esfuerzos de marketing y comunicación, hay la posibilidad de hacer un rebranding más fuerte.

2. ¿Tu empresa está pasando por un cambio estratégico?

Los cambios de fondo del negocio generalmente culminan con un cambio completo de logotipo. Una nueva administración, una renovación de la filosofía corporativa, un cambio importante en la estrategia de marketing, la adquisición de una empresa, la fusión entre dos o más negocios, son algunos ejemplos de cambios estratégicos.

Cuando Grupo San Francisco de Asís decidió enfocar sus esfuerzos comerciales en la marca Súper Akí y cambiar los San Francisco de Asís a este formato, realizamos en un rebranding completo de la marca:

3. ¿La empresa perdió valor y necesita reinventarse?

Algunas empresas llegan a su etapa de madurez y se enfrentan a retos importantes: ventas bajas, surgimiento de nuevos competidores, cambios en el mercado… Generalmente estas empresas pasan por un proceso de reestructura para redefinir su modelo de negocio. En este caso, se recomienda hacer un rebranding completo, a fin de transmitir el valor de este cambio en el negocio.

4. ¿El logotipo no comunica la propuesta de valor?

Si es confuso o no va acorde a la esencia del negocio, lo más recomendable es hacer un rebranding completo. Si es claro, un rediseño parcial es suficiente para actualizar la marca.

Cuando trabajamos con Té Reca, por ejemplo, el logotipo y la identidad no transmitían la calidad y las bondades de estas bebidas. Por eso fue necesario hacer un cambio completo:

5. ¿El logotipo tiene debilidades gráficas significativas?

Tipografías poco legibles, colores poco contrastantes, errores de composición y otros defectos gráficos no solo demeritan el logotipo, sino que proyectan una marca de poca calidad que genera desconfianza entre los consumidores potenciales. En este caso, la recomendación es hacer un rebranding completo.

6. ¿La marca está haciendo un ajuste en su estrategia de posicionamiento?

Entonces necesita de un cambio parcial; un ajuste en la identidad sin perder la esencia de su marca.

Coca-Cola es un excelente ejemplo en este tema. Su logotipo ha sido básicamente el mismo desde 1905. Puede lanzar campañas nuevas cada año y hacer cambios en el sistema de identidad, pero se conserva fiel a su logotipo.

Con esta guía, te puedes dar una idea de los puntos claves a considerar a la hora de hacer un rebranding y decidir qué tanto se cambiar tu logotipo.

Si necesitas prepararte antes de que una agencia haga el rebranding de tu marca, te recomendamos leer este artículo. ¿No estás seguro de que tu negocio necesita un rebranding? Te invitamos a leer este artículo. Si necesitas asesoría en branding, acércate a Hache.

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