Algunos despachos de diseño parecen querer más a sus clientes que a sí mismos. En un esfuerzo ciego por tener “cuentas” populares y de mucha facturación, se olvidan que hay que cobrar lo justo para seguir haciendo anuncios, comprarse ropa, un coche y tal vez para ir a tomarse ocasionalmente un sorbete al Colón con la novia.

“A $150 el anuncio” es como algunos despachos de Mérida se publicitan a sí mismos. No sería tan malo si al final sacaran un pésimo trabajo, ya que el cliente pagaría más por un trabajo mejor hecho a otro despacho. Es decir, no estaría tan mal si el valor de su trabajo fuera proporcional a lo que cobra.

El problema es cuando el despacho en cuestión hace buenos trabajos por precios como ese. Sucede que ves al diseñador de esa empresa orgulloso de tener a ese cliente, que contribuye de manera importante a que su empresa venda más, pero que está teniendo problemas económicos que, por su calidad, no debería tener.

Que quede claro: parte importante del profesionalismo de un despacho de diseño es cobrar lo justo. Si sacan buenos trabajos pero los regalan, están siendo malos profesionales. En serio que es triste que la falta de valor al diseño gráfico empiece por los diseñadores gráficos mismos.

Si una empresa factura 2 millones de pesos al mes y después de tu trabajo factura 3.5, no debes de salir con una sonrisa y 500 pesos en la bolsa, sino con más. Las empresas que facturan mucho y pagan poco a sus prestadores de servicios son aquéllas cuyo dueño o accionistas quiere MÁS dinero para él y menos para ti. Así de simple.

Para ese cliente es un modo de vida y no lo hace por maldad. Pero si te dejas, estás matando al diseñador exitoso que pudo haber en ti.
Alguna vez escuché que “un buen cliente no es aquél que tiene mucho dinero, sino el que paga bien”. De nada te sirve decir “le trabajo a la empresa más importante del mercado y con eso he logrado ponerle un asiento nuevo a mi bicicleta”.

Creo que debemos de apostarle a las empresas que así lo hacen por nosotros, aunque signifique sacrificios. De lo que se trata es, paradójicamente, de no ceder a que te encasillen como el diseñador baratero toda la vida, así por ello te arriesgues a la pobreza inmediata.

Ahora, todo esto no significa que el siguiente paso a seguir es comprarte el libro rojo del diseño (”Cómo cobrar el diseño gráfico en México”) y empezar con esos precios. El privilegio de cobrar “el estándar” de lo que ese libro sugiere es presea de dos o tres despachos de diseño en Mérida.

Así que ni modos, tienes que ceder un rato, medio regalar tu chamba y hacer adicto a tu cliente a tu buen diseño. Haz que se clave hasta el grado que, cuando subas tus precios, te siga diciendo que quiere más. Si vas a cobrar poco, intercámbialo por buena exposición. El cliente que paga poco sabe que, en el momento que te ofrezcan lo que mereces, lo vas a dejar sin previo aviso.

Pero por favor, si llevas tiempo en esto y vitoreas en la puerta de un cliente potencial la frase que este escrito lleva por título, entonces no te has dado cuenta que puedes ganar 10, 20 o 50 veces más si te lo propones.Algunos despachos de diseño parecen querer más a sus clientes que a sí mismos. En un esfuerzo ciego por tener “cuentas” populares y de mucha facturación, se olvidan que hay que cobrar lo justo para seguir haciendo anuncios, comprarse ropa, un coche y tal vez para ir a tomarse ocasionalmente un sorbete al Colón con la novia.

“A $150 el anuncio” es como algunos despachos de Mérida se publicitan a sí mismos. No sería tan malo si al final sacaran un pésimo trabajo, ya que el cliente pagaría más por un trabajo mejor hecho a otro despacho. Es decir, no estaría tan mal si el valor de su trabajo fuera proporcional a lo que cobra.

El problema es cuando el despacho en cuestión hace buenos trabajos por precios como ese. Sucede que ves al diseñador de esa empresa orgulloso de tener a ese cliente, que contribuye de manera importante a que su empresa venda más, pero que está teniendo problemas económicos que, por su calidad, no debería tener.

Que quede claro: parte importante del profesionalismo de un despacho de diseño es cobrar lo justo. Si sacan buenos trabajos pero los regalan, están siendo malos profesionales. En serio que es triste que la falta de valor al diseño gráfico empiece por los diseñadores gráficos mismos.

Si una empresa factura 2 millones de pesos al mes y después de tu trabajo factura 3.5, no debes de salir con una sonrisa y 500 pesos en la bolsa, sino con más. Las empresas que facturan mucho y pagan poco a sus prestadores de servicios son aquéllas cuyo dueño o accionistas quiere MÁS dinero para él y menos para ti. Así de simple.

Para ese cliente es un modo de vida y no lo hace por maldad. Pero si te dejas, estás matando al diseñador exitoso que pudo haber en ti.
Alguna vez escuché que “un buen cliente no es aquél que tiene mucho dinero, sino el que paga bien”. De nada te sirve decir “le trabajo a la empresa más importante del mercado y con eso he logrado ponerle un asiento nuevo a mi bicicleta”.

Creo que debemos de apostarle a las empresas que así lo hacen por nosotros, aunque signifique sacrificios. De lo que se trata es, paradójicamente, de no ceder a que te encasillen como el diseñador baratero toda la vida, así por ello te arriesgues a la pobreza inmediata.

Ahora, todo esto no significa que el siguiente paso a seguir es comprarte el libro rojo del diseño (”Cómo cobrar el diseño gráfico en México”) y empezar con esos precios. El privilegio de cobrar “el estándar” de lo que ese libro sugiere es presea de dos o tres despachos de diseño en Mérida.

Así que ni modos, tienes que ceder un rato, medio regalar tu chamba y hacer adicto a tu cliente a tu buen diseño. Haz que se clave hasta el grado que, cuando subas tus precios, te siga diciendo que quiere más. Si vas a cobrar poco, intercámbialo por buena exposición. El cliente que paga poco sabe que, en el momento que te ofrezcan lo que mereces, lo vas a dejar sin previo aviso.

Pero por favor, si llevas tiempo en esto y vitoreas en la puerta de un cliente potencial la frase que este escrito lleva por título, entonces no te has dado cuenta que puedes ganar 10, 20 o 50 veces más si te lo propones.

8 Comments

  • Estoy de acuerdo con ustedes colegas, pero que pasa cuando te enfrentas a un mercado donde existen otras «agencias de publicidad» y «diseñadores» pongo entre comillas porque hay algunos que se dicen ser publicistas y diseñadores y ni siquiera la prepa terminaron y por haberse chutado 2 o 3 libritos de editorial patito y medio aprendieron a usar algun programa de diseño, cobran una baratija solo por tener trabajo y llevarse unos pesos a la bolsa y pagar sus gastos mensuales personales, de la «agencia» y poder subsistir.

    Ahora, tambien tenemos la otra cara de la moneda: los clientes… Asi es además de las «agencias» o «diseñadores» estan los clientes que tienen una mala idea de lo que realmente es el buen diseño gráfico, diseño publicitario, etc… y piensan que cualquiera con una computadora puede hacer lo que nos llevó tiempo idear, bocetar, colorear, diseñar, en base al briefing de la empresa o cualquiera que sea el proceso que nos conlleve un diseño llamese el que sea gráfico, publicitario, etc… y que todavía creen que la publicidad y el diseño es un gasto y no una inversión.
    Aparte de hacer nuestro trabajo todavía tenemos que dar clases express de diseño y publicidad para hacerles entender la gran importancia que tenemos nosotros para la empresa que tienen…

    ¿A poco no se han enfrentado a una situación como esta?

    Un saludo

    LDPP. Carlo-Giovanni Poumian Culebro

  • Nos pasa, más que nada, en Web. Los clientes creen que un sitio web es como un twinky: hay de fresa, vainilla y chocolate pero todos cuestan lo mismo.

    Creo que es normal… hay que despertar a mucha gente y ni modos. Para muchos sigue siendo un medio nuevo. Al menos nos toca ser pioneros… abriremos camino para que, al menos nuestros hijos, cobren mejor jeje. La cosa es que te guste este rollo y demostrarlo con la mejor calidad que puedas.

  • «Creo que es normal… hay que despertar a mucha gente y ni modos. Para muchos sigue siendo un medio nuevo. Al menos nos toca ser pioneros… abriremos camino para que, al menos nuestros hijos, cobren mejor jeje. La cosa es que te guste este rollo y demostrarlo con la mejor calidad que puedas.»

    Es coooorreeectoo 🙂

    estamos en el mismo canal jeje

  • Querido Evaristo: Para ti está bien. Paint es un buen programa de diseño y no está mal exponer tu chamba escrita en gis sobre tu portafolio Samsonait de plástico. Pero si lo que quieres es hacer video con el mismo nivel de profesionalismo, sólo Descarga… un archivo que al rato te subo a mi servidor.

    Saludos, Iván 😛

  • Claro que no lo escribo en gis, y mucho menos en mi portafolios, para que crees que sirven las libretas SCRIBE de los fulanitos????, ahí hago mis esqueches para poder llevar al brif con el cliente; y por cierto, donde los puedo ver para llevarles mi curriculum, creo que tengo material H, me gusta el arco iris, los ositos cariñositos y colorcitos fuertes como el naranja. Ya realicé la Descarga…es mucho para mí, mejor me quedo en el diseño «vanguardista» que me ha caracterizado siempre.

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