¡Ahhh, conquistar una nueva vacante laboral, tan cerca y a la vez tan lejos! Los nervios, inseguridades, las dudas…

Hace unas semanas, en Hache pasamos por un proceso de búsqueda y selección de Diseñador Senior. Afortunadamente tuvimos una respuesta bastante positiva (¡gracias a todos los diseñadores que nos mandaron sus portafolios!), por lo que nos dimos el tiempo de seleccionar los books y revisar con atención la lluvia de mails que recibimos.

Como diseñadora me sentí muy identificada con varios de los correos, me vi a mí misma armando un book de recién egresada, incluyendo todo lo que se me ocurría (hasta mis piezas de clase de cerámica y de joyería) y llenando mi currículum con cuanto taller tomé en mi vida estudiantil.

Es como un proceso de enamoramiento mutuo donde esperamos encontrar esa media naranja diseñeril ideal, que haga tangibles todos nuestros deseos y pensamientos (sí, esa bonita identidad con un sistema tan flexible que sea inagotable) y los diseñadores, a su vez, esperan encontrar ese lugar donde sus ideas sean importantes, se materialicen y puedan crecer (¡ese lugar existe!).

Con base en mi experiencia, como candidata y como jefa, les comparto unos cuantos consejos de conquista que podrían hacer una diferencia frente a una oportunidad de empleo.

1. Di hola

Vamos, no le mandas un mensaje al crush de toda tu vida únicamente con una foto tuya de cuerpo completo (posiblemente tu estrategia funcione, pero tendrías que ser Chris Hemsworth o Scarlett Johansson para que no piensen que estás totalmente fuera de lugar).

La verdad es que nada muestra menos interés que enviar un mail sin texto/copiar un correo enviado anteriormente/que aparezca en el pie del mail “enviado desde mi Samsung Galaxy 5”. Es algo que se soluciona con un simple “Hola, vi su vacante y estoy interesado en el puesto, adjunto mi book. ¡Saludos!”. Es algo básico, agregarle un poco de calidez a cualquier interacción entre seres vivos.

2. Elige el medio adecuado

En un mundo donde existe internet, Snapchat, Facebook, Tinder, etc, no vas a mandar una carta escrita a mano o una notita con su mejor amigo. Usa tus recursos con inteligencia.

Por lo regular, las vacantes son muy puntuales con los formatos para compartir books y currículums. Se agradece especialmente que no pesen más de 10 MB (que en el caso de los diseñadores, la verdad, nos la vemos un poco negras porque queremos que la calidad de las imágenes sea casi fotográfica, pero no es algo que no se pueda resolver con Photoshop y con Adobe). En su defecto y como un plus, contar con un link directo o una página de Behance actualizada, es recomendable. A nadie le beneficia ser recordado como “el del book en wetransfer de 500 MB”.

3. Sé relevante

“Hola, soy Pedro, tengo un master en lenguas tahitianas y me gusta el macramé”.

Si a la persona en cuestión le gusta el tahitiano, ya la hiciste, pero si sabes que le apasiona el italiano, entonces algo podría salir mal.

En serio. Yo también agregué en algún momento mi etiqueta de conservas a mi book. La realidad es que, dependiendo de la complejidad del puesto al que estás aplicando, es la calidad del trabajo que se espera. Es preferible tener pocos proyectos bien elegidos, a tener muchos que no profundicen en nada o no tengan una propuesta visual.

Pero ten cuidado, tampoco seas tan, pero tan purista con tu selección y muestres tres cosas demasiado ambiguas, que nos dejen únicamente imaginar todo lo que puedes hacer. Lo que quiero decir con esto, es que vale muchísimo la profundidad y pensamiento estratégico detrás de tu trabajo. Lo que esperamos ver es la visión madura y desarrollada de un diseñador.

¡Felicidades, tienes una cita! 

¡Lo lograste! Elige tu mejor vestido, tu playera de la suerte, llega a tiempo y…

4. Stalkea a tu prospecto (con toda seguridad, él ya te stalkeó a ti)

Supongo que esto ya lo hiciste con anterioridad, pero no está de más repasar tus notas y referencias. Es una muestra clara de interés, respeto y de que realmente te gustaría formar parte de un proyecto. Un buen inicio asegurado.

5. Lucha con tu ego (de diseñador)

Esto es todo un tema, no llegas a una cita en camiseta para mostrar tus bíceps y tampoco te levantas de la mesa si no elogian efusivamente tu outfit.

Queremos saber de ti, de lo que haces, de lo que te apasiona y lo que te gusta; no esperamos un despliegue de arrogancia, un rasgo que, aunque a la distancia puede percibirse como “seguridad”, en realidad denota inmadurez.

La consigna es clara: no hay mejor manera de definir la actitud de un profesional que hablando de su trabajo y haciendo anotaciones al respecto frente a él. Puedes estar o no de acuerdo con los comentarios, y aunque algunos te resulten molestos o fuera de lugar, la recomendación es que cuides tu lenguaje corporal y tus respuestas. Esto no quiere decir que la persona que te entrevista siempre tenga la razón, pero sí espera que, en caso de no estar de acuerdo con algo, defiendas tu postura con inteligencia, ecuanimidad y lógica.

6. Pregunta

Está bien escuchar y dejar hablar a la otra persona, pero llega un momento en que tu silencio puede resultar incómodo o falto de interés.

Quizás estés nervioso, es comprensible, bebe un sorbo de agua, sonríe y haz una pregunta. La conversación fluirá y podremos conocernos mejor, tus dudas quedarán despejadas y verás si la oferta realmente es conveniente o interesante para ti.

7. El 10% es el talento, el 30% trabajo, el 60% es la actitud.

Actitud mata carita. Pasa en la vida, pasa en el diseño. No está cool tener una pareja guapísima que discute contigo al menor desacuerdo, es una relación condenada al fracaso. Tampoco está padre salir con alguien que le dice que sí a todo, o que simplemente funciona como objeto decorativo.

El amor entra por los ojos, pero al final, si no puedes tener una relación laboral cordial, basada en el respeto, con el conocimiento de tus talentos y de tus limitantes, no vas a poder alcanzar tu mayor potencial, ni obtendrás el trabajo que esperas, y por lo tanto tampoco habrán resultados satisfactorios.

Lograr esto toma tiempo y metidas de pata. Así que toda cita que no terminó concretando un puesto no es realmente un fracaso estrepitoso, sino un paso que te acerca más a ser un mejor profesional y al trabajo de tus sueños.

 

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