Hace como una semana Mazda hizo lo que se denomina como “encarte” en Diario de Yucatán, es decir una inserción de publicidad en el ejemplar que llega a los suscriptores de una o varias zonas de Mérida o de la Península de Yucatán.

Creo que aprovecharon totalmente el medio para captar la atención y comunicar el mensaje publicitario. Si alguien no había notado esta marca a pesar de su abundante pauta publicitaria, éste fue el momento de enterarse.

Perdí una parte de la pieza, pero mi hermanito de 5 años hizo un diagrama y tomó un video para que entiendan cómo estuvo el encarte y por qué llamó la atención. El video tarda un poco en descargarse pero es cuestión de esperar un poco. Súbanle al volumen, ahí es donde está todo el chiste.

En lugar de periódico llegó un curioso paquete:

paso 1.jpg

 

Antes de sacar el periódico, el suscriptor tenía que desprender un díptico:

Paso 2

 

 

 

 

Y ésto es lo que sucedía:

Video demostración

 

Finalmente, el suscriptor ya podía sacar su periódico:

Paso 3

 

 

 

 

 

11 Comments

  • Muy bonita la ejecución.:) en lo personal detesto el concepto de esa campaña.

    Mi comentario será acerca de los medios.
    Es bueno que ahora muchos periódicos tengan apertura a nuevas formas de anunciarse, más integradas y originales, sobre todo el Diario de Yucatán, un periódico dinosaurio y manipulador.
    (Todavía recuerdo como censuran anuncios a su jucio)

    Como comentario personal, el año pasado estuve realizando este tipo de encartes para diferentes clientes en el reforma y el universal, lo que me llevó a concluir que realmente esta nueva “apertura” o aventura de los medios impresos se debe a una estrategia para combatir el ausentismo de anunciantes y lectores, ya como mucho se ha hablado, realmente estan perdiendo la batalla contra la lectura en internet. (y otros medios)

    Y es por eso que ahora rediseñan sus esquemas editoriales, aceptan cualquier anuncio, reducen comisiones a las agencias, y demás prácticas tradicionales.

    Por último, yo creo que en los próximos 10 años veremos que pasó con estas publicaciones que ahora están sufriendo por haberse dormido en sus laureles y no haber invertido en su momento cuando todavía tenían el sartén por el mango.

  • Bueno, ya saben que me encantó el uso del medio pero sí, el concepto de la campaña está simplón, no hay nada peor que chutarse UN MINUTO ENTERO de su anuncio en el cine.

    Pero bueno, me hizo preguntarme: ¿qué clase de persona quiere sentirse niño cuando maneja? Por lo general los autos se asocian a atributos de poder como la velocidad, el status, el control, el sex-apeal…

    Y me acordé de ayer, cuando un amigo me dio el aventón en su recién desempacadito Mazda y me dijo: es que sí se siente el zoom-zoom.

    Me mostró cómo jalaban las velocidades, que si el estereo, que si el quema-cocos, blablabla, feliz de la vida… como niño con juguete nuevo.

    Sí, hombre soltero en la mitad de sus treintas, monógamo serial, anti-matrimonio, bromista, entre otras cosas.

    En resumen, creo que se arriesgaron a no agradar a mucha gente en pro de ganarse a un target muy específico.

  • Hmm. Puede ser… En mi caso, creo que no detestaría tanto la condenada campaña si no fuera por el ya mencionado minuto eterno del cine, que encima tiene el descaro de llegar a su punto climático con música que es más apropiada para ver a Johnny Depp haciendo esculturas de hielo que para desear revivir el zoom-zoom.

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