¿Alguna vez te has preguntado cómo sería la identidad de nuestro país? ¿Cuáles serían sus colores? ¿Cómo serían sus estampados? ¿Qué elementos gráficos la complementarían? 

Quizás, al pensar en la parte visual de México, lo primero que cruza por tu cabeza son los colores patrios, el águila, la serpiente y las banderitas que venden en los altos cada que hay fiestas patrias.

Sin embargo, a pesar de parecer evidente, para descubrir la verdadera identidad de México, es necesario abrir los ojos al horizonte lleno de diversidad cultural que tenemos en nuestro país.

Imaginemos que la identidad de México fuera:

Prehispánica

La paleta de colores estaría compuesta por ocres, rojos, aguamarina, verdes, formando estampados étnicos. Podríamos sentir texturas de piedra, petate, plumas y pieles de animales, telas de manta con bordados entramados y el color rojizo de las figuras hechas de barro. Los dioses de nuestras diferentes culturas adornando cada pieza, contando la historia de nuestros antepasados.

Patriótica

Sería verde, blanco y rojo, como la bandera. O negro y dorado, como el traje de charro. O multicolor, como banderas de papel picado. Tendría todos los estampados de los trajes típicos, los listones, los bordados y las líneas coloridas de los sarapes. Sonaría como el zapateado, como el mariachi y como los dulces cayendo de las piñatas al romperse.

Gastronómica

Nuestra deliciosa gastronomía podría, por sí sola, darnos elementos para una identidad. No nos costaría imaginar una paleta de tricolor el pico de gallo y los chiles en nogada. O colorida, como los granizados en los parques, los mangos con chile y los puestos de fruta del mercado. Podríamos jugar con texturas suaves, como una tortilla recién hecha o un caballito de tequila de vidrio soplado, o angulares y rebuscadas, como la cáscara de la pitahaya o los granos en una mazorca de maíz azul.

Popular

La paleta de colores sería basta, llena de vida, Destacaría la textura lisa y metálica de las máscaras de los luchadores, las matracas y cornetas de los partidos de futbol. Los estampados serían los manteles de las fondas, los pisos de pasta y la retícula de la lotería mexicana. La tipografía, sin duda, tendría que ser la de los rótulos de los carritos de paletas.

Contemporánea

La paleta iría desde los clásicos colores brillantes en las paredes en la arquitectura mexicana, hasta los neutrales de las construcciones coloniales de piedra caliza en Yucatán. Estaría compuesta por las texturas complicadas y llenas de color de Pineda Covalin o Diego Rivera, las líneas sólidas de México 68 y los trazos limpios de la iconografía del metro.

La realidad es que la identidad de México está compuesta por una exquisita mezcla de todo lo anterior. La representación de México no podría estar ni remotamente completa, sin incluir cada momento de su historia, cada sabor de su gastronomía, cada pincelada de su arte, cada línea de su arquitectura y cada sentir de su cultura.

Afectados por los acontecimientos el día de ayer en CDMX y Puebla y los de semanas anteriores en Oaxaca, Chiapas y varios estados de la república, que han dejado a tantas víctimas, me atrevo a concluir este recorrido por nuestra cultura afirmando que todo lo anterior, si bien son expresiones que nos identifican como mexicanos, lo que en realidad nos define es nuestro corazón solidario, las ganas de seguir adelante y demostrar que podemos juntos enfrentar cualquier adversidad.

 

#MéxicoDePie

 

One Comment

  • Totalmente de acuerdo, vuestro corazón solidario, amigable y las ganas de seguir cantando y gritando que Viva México a pesar de todas las adversidades. Un abrazo desde España.

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