Este fin de semana  se estrena la nueva película de Disney Pixar: Coco, cuya trama gira alrededor del Día de Muertos. La historia se centra en Miguel, un niño que, a pesar de la prohibición de su familia, sueña con convertirse en músico. Con la intención de probar su talento, Miguel hará un viaje hacia la Tierra de los Muertos.

Cuando Disney inició este proyecto en 2013, comenzó con un proceso de registro de marca, tanto en Estados Unidos como en México, de la frase «Disney Pixar Día de Muertos».

La noticia fue filtrada a través del sitio StichKingdom, un portal reconocido como una fuente no oficial de lo que ocurre en el interior de Walt Disney Company, e inmediatamente causó polémica. La gran pregunta era: ¿Puede Disney apropiarse de una festividad como el Día de Muertos? 

Si bien, para este punto ya sabemos que Disney desistió y cambió el nombre de la película (¡Qué oso, Disney! ¿Cómo te atreviste a hacerlo en primer lugar?), mucha gente se preguntaba qué hubiera pasado si hubiera logrado el registro. ¿Hubiéramos tenido que pagarle a Disney cada vez que se celebrara el Día de Muertos en México?

Comencemos explicando cómo funciona el registro de marca. 

1. Cada país tiene una institución responsable del manejo de la propiedad industrial e intelectual.

En Estados Unidos es el USPTO (United States Patent and Trademark Office), en México es el IMPI (Instituto Mexicano de Propiedad Industrial) y el INDAUTOR (Instituto Nacional del Derecho de Autor); este último enfocado a la propiedad intelectual.

2. Hay diferentes tipos de registro.

Los registros de propiedad industrial, incluyen nombres (marcas nominativas), la combinación de nombre y logotipo (marca mixta), slogan (aviso comercial), por mencionar algunos.

Los de propiedad intelectual, permiten el registro de obras de diferentes tipos: literaria, musical, pictórica, escultórica, caricatura, arquitectónica, cinematográfica, fotográfica, entre otras.

3. Hay normas que restringen ciertos tipos de nombres.

En el IMPI por ejemplo, no se pueden registrar palabras altisonantes, nombres de uso común de los productos o servicios que traten de ampararse, la variación ortográfica caprichosa de palabras no registrables.

En estas reglas, también protege nombres y símbolos patrios, como escudos, banderas, denominaciones geográficas y organizaciones gubernamentales, lo que claramente manifiesta una intención de preservar y proteger elementos mexicanos, para que sus nombres y símbolos no sean convertidos en marcas de productos y servicios. Sin embargo, estas reglas no contemplan festividades como tal.

4. Los registros de marca se hacen de acuerdo a una clasificación de productos y servicios.

Los productos y servicios están contenidos dentro de clases, de acuerdo a la Clasificación de Niza, instituida en 1957. Muchos países del mundo se rigen bajo esta clasificación internacional.

Básicamente hay 45 clases. De la 1 a la 34 son para productos y de la 35 a la 45 son para servicios. Esto quiere decir, que cuando alguien quiere hacer un registro de marca debe pagar derechos por registrar en cada clase.

En el USPTO, Disney trató de registrar Día de Muertos en 11 clases, incluyendo cosas como: servicios de entretenimiento, productos derivados de cereales, cosméticos, aparatos electrónicos, grabaciones, videojuegos, joyería, relojería, artículos de papel, mochilas, equipaje, ropa, calzado, juguetes, decoraciones, snacks, entre otros.

En México, Disney tramitó el registro en el IMPI y en tres clases: 4, 8 y 28.

Y esto es lo que trató de registrar:

¿Podía entonces Disney tener los derechos sobre el Día de Muertos?

Como festividad, no. De hecho, el Día de Muertos es parte del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, de la UNESCO, desde noviembre de 2003. Y más allá de eso, no existe un tipo de propiedad industrial o intelectual que permita registrar una festividad. Disney no se puede apropiar del Día de Muertos. El registro de marcas ante el IMPI incluye únicamente productos y servicios.

Básicamente, Disney quería registrar el nombre para hacer negocio con el merchandising alrededor de la película. En ningún momento hubiera obtenido derechos para reclamar regalías, cada vez que cualquier mexicano celebrara el Día de Muertos.

De cualquier manera, el intento de Disney no duró mucho. Su solicitud de registro inició el 3 de mayo de 2013, el 6 de mayo se filtró la noticia y para el 16 de mayo, ya había desistido oficialmente, como se puede ver en los oficios del IMPI:

 

Disney fue muy criticado, en especial por la comunidad latina en Estados Unidos. Más de 21,000 personas firmaron la petición en Change.org argumentando que la marca registrada fue «una apropiación y explotación de cultura en su peor momento.» Estas fueron algunas de las reacciones en Twitter, bajo el trendtopic #DíaDeMuertosEsDeMéxico:

 

 

¿Y la otra película del Día de Muertos?

La otra parte de esta historia, es que Disney estaba compitiendo con otra película para el registro. Metacube, una productora originaria de Guadalajara, aparentemente llevaba 10 años trabajando en un largometraje animado denominado “Día de los Muertos La Película”.

La productora mexicana ya tenía los derechos en materia de propiedad intelectual para un proyecto con dicho título, cuyo guión habían inscrito ante el Instituto Nacional de Derechos de Autor (INDAUTOR) desde 2007, que como comentamos antes, es otro tipo de registro, que no está relacionado con el uso de marca.

¿Qué ha hecho Disney para evitar que resurja la polémica del 2013?

En los últimos meses ha generado muchísimas entrevistas y contenido acerca de la realización de la película, con el fin de mostrar el extensivo proceso de investigación que hubo en la pre-producción; el gran respeto de los realizadores tienen por las tradiciones mexicanas, y también ha incluido a Gael García Bernal, como parte del casting, actor que es conocido y respetado por la comunidad mexicana. Incluso abordaron la comparación con la película «El libro de la vida» (también con el tema de Día de Muertos), producida por Guillermo del Toro en 2014.

Básicamente, aplicaron la de Don Draper: «Si no te gusta lo que están diciendo, cambia la conversación».

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *