Las vemos todos los días y se han convertido en parte de nuestra vida diaria, pero, ¿sabes cuándo y cómo surgieron estas marcas?

1956: Acortando distancias

El Sanborns de los Azulejos está repleto, la vajilla de talavera va y viene entre los comensales, con pan dulce y café. Afuera, una madre lleva a su hijo al colegio, cantando “Caminito de la Escuela”, una nueva canción que escucharon por la mañana; una pareja de enfermeras aplica vacunas anti poliomelitis a una fila de niños llorosos y unas cuadras más adelante una multitud se agolpa rodeando el perímetro de la Torre Latinoamericana, que en ese momento se inaugura. Las marquesinas de los cines anuncian “Tizoc” con letras brillantes, y en las esquinas la gente espera su turno para poder utilizar los nuevos teléfonos de alcancías recién instalados, que lucen el igualmente nuevo logo de Telmex en un costado.

1972: La “fábrica de sueños”

Luis Echeverría Álvarez tomaba posesión de la presidencia de México, ante un Congreso de la Unión repleto; mientras tanto, un jovencísimo Juan Gabriel cantaba “Será mañana, o pasado mañana, el lunes o el martes, será cualquier día” en la primera edición del Festival OTI; en una oficina corporativa, Pedro Ramirez Vazquez se reúne con el flamante presidente de Telesistema Mexicano y amigo íntimo suyo, Emilio Azcárraga Milmo, y le presenta, montado en un bonito papel ilustración blanco, el logotipo de lo que sería Televisa.

1986: Cuando veíamos comerciales

El estadio Azteca vibra con el gol de Maradona, que le daría a Argentina el triunfo del Mundial de México, venciendo a Alemania 3-2; ese mismo día, Raul Velasco presenta en Siempre en Domingo “Bazar”, el nuevo sencillo de Flans, que ya suena en los radios de todos los automóviles que circulan en la recién reconstruida Ciudad de México; al llegar el intermedio, las amas de casa miran el comercial de los “Miércoles de plaza” de la Comercial Mexicana, rematado con un llamativo pelícano naranja que ahora es la nueva imagen de la tienda.

1988: Las alas de México hacia el mundo

En el aeropuerto Benito Juarez, un viajero espera impaciente que anuncien su vuelo; mira pasar a las sobrecargos, todas ellas peinadas con flecos cuidadosamente fijados con Aquanet, vestidas de azul marino; hojea una revista Eres y abre una bolsa de papas, recordando por inercia el comercial de Luis Miguel “A que no puedes comer solo una” y empieza a tararearlo.

Finalmente, en el altavoz anuncian el vuelo 041 con destino a Monterrey, y en la pista un Boeing avanza, luciendo en la cola un caballero águila que en letras minúsculas acompaña la palabra “Aeromexico”.

2014: ¿Es una flama? ¿Un plato humeante? ¿Es un avión?

El éxito número uno de iTunes es Happy, de Pharrel Williams; todos los niños de México tienen al menos un minion de juguete, la gran mayoría piratas, porque el dolar alcanza finalmente los 15 pesos en ventanillas bancarias. En el medio de un año lleno de escándalos, el Tecnológico de Monterrey se prepara con un gran espectáculo para presentar su nueva identidad, sin saber que el internet se llenará de memes, artículos y hasta peticiones de change.org para que vuelvan al anterior; no es obra de un diseñador mexicano, sino del despacho Chermayeff & Geismar & Haviv. Así, de un plumazo, la tradición da paso a una imagen más comercial, más adecuada, más vendible. Y a mucho trolleo.

No sabemos en qué momento se gestará la siguiente gran marca mexicana, si está en proceso o si ya la vemos afuera en los aparadores; lo que sí sabemos con certeza es que será un reflejo fiel del tiempo que vivimos, que formará parte de la historia de este México, y más que nada, de nuestra propia historia.

 

One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *