Cómo saber en cuál debes registrar tu negocio

Este artículo es el segundo de cuatro:

Parte 1: Razones para registrar una marca

Parte 2: Las clases del IMPI que permiten entender a qué categoría pertenece el negocio.

Parte 3: Restricciones del IMPI para evitar nombres que no tengan posibilidades de registro.

Parte 4: Cómo hacer búsquedas de nombres en el IMPI y cómo interpretar los resultados.

En el proceso del registro de tu marca, tienes que revisar a qué clase corresponde de acuerdo al giro de tu negocio. En este artículo, te explicaremos cómo funcionan las clases del IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) para facilitar tu trámite.

Existen 45 clases en total, de las cuales 34 son para productos y 11 son para servicios. Te invitamos revisar la información sobre las clases a detalle aquí.

Cada una de las clases alberga una serie de productos o servicios que suelen estar relacionados entre sí, de acuerdo a una clasificación internacional conocida como ClasNiza. Para elegir la clase en la cual registrarás tu marca, deberás tener clara su naturaleza.

¿Mi marca es un producto o un servicio?

Es necesario dedicar un momento para identificar cuál de los dos tipos de marca tenemos, o si tenemos una marca que ofrece un producto y un servicio de forma simultánea.

Supongamos, por ejemplo, que tienes una cafetería en donde ofreces cafés en taza y cafés preparados. En este caso, estarías ofreciendo un servicio, por lo tanto, la clase en la que deberías registrar esta marca sería:

Servicio
43. Servicios de restauración, alimentación y hospedaje temporal.

Sin embargo, si además de vender tazas de café, también vendieras café por kilo, tendrías que considerar registrarla, además, como un producto. Si el café que vendes fuera producido o procesado por tu empresa de alguna forma, o si tuviera tu marca en el empaque, sería necesario registrar ambas clases:

Servicio
43. Servicios de restauración, alimentación y hospedaje temporal.

Producto
30. Café, té, cacao y sucedáneos del café; arroz; tapioca y sagú; harinas y preparaciones a base de cereales; pan, productos de pastelería y confitería; helados; azúcar, miel, jarabe de melaza; levadura, polvos de hornear; sal; mostaza; vinagre, salsas (condimentos); especias; hielo.

¿Mi marca cabe en una sola clase?

Muchas veces, incluso si una marca no ofrece productos y servicios de forma simultánea, es necesario registrarla en más de una categoría. Esto se debe a que ofrece una variedad de productos o servicios más amplia que lo que la clase cubre.

Un buen ejemplo sería pensar en una marca infantil artesanal, que ofrezca ropa bordada, juguetes tradicionales y artículos de decoración textiles hechos a mano. Por la naturaleza de esta marca, tendríamos que considerar al menos 4 clases para cubrir por completo su registro, además de la 35, relacionada con la comercialización de los productos en general:

Servicio
35. Publicidad; gestión de negocios comerciales; administración comercial; trabajos de oficina.

Producto

24. Tejidos y productos textiles no comprendidos en otras clases; ropa de cama; ropa de mesa.
25. Prendas de vestir, calzado, artículos de sombrerería.
26. Encajes y bordados, cintas y cordones; botones, ganchos y ojetes, alfileres y agujas; flores artificiales.
28. Juegos y juguetes; artículos de gimnasia y deporte no comprendidos en otras clases; adornos para árboles de Navidad.

A pesar de que identificar las clases para registrar nuestra marca puede llegar a ser una tarea minuciosa, es importante dedicarle el tiempo y esfuerzo necesario, a fin de que se encuentre protegida y respaldada legalmente.

Conoce algunos de los nombres de marca creados por Hache.

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