Durante el 2018, Sanborns cerró 9 de sus tiendas. Sin embargo, no es la única cadena de negocios que ha tenido un repentino cierre de sucursales mexicanas en los últimos años. 

Lowe’s, una cadena estadounidense de tiendas de materiales para renovaciones del hogar, cerró sus 13 sucursales ubicadas en el centro y norte del país a inicios del 2019.

Gamers, la cadena de tiendas de videojuegos, también cerró recientemente todas sus sucursales a lo largo del país.

Mixup pasó de 63 tiendas en todo el país, a contar solo con 45.

A nivel internacional, el fenómeno se repite.

En el 2018, Sears se declaró en banca rota en EUA e informó que planeaba cerrar más de 140 tiendas, que se sumarán a las que había cerrado antes de esta declaración.

Recientemente, corrió el rumor de que Forever 21 se declararía en quiebra, pero aunque fue desmentido, confirmaron el cierre de 100 sucursales.

Gymboree, una marca especializada en ropa infantil, se declaró en banca rota en 2017 y cerrará sus 900 sucursales.

Además, GAP ha cerrado más de 230 locales, Victoria Secret planea cerrar hasta 53 tiendas, Kmart pasó de tener 2,200 sucursales en el año 2000, a 360 sucursales en el 2018.

¿Es el principio del fin?

Definitivamente lo es, como quiera que se vea. Sin embargo, no todo tendría por qué ser crisis, quiebras y cierres masivos.

El principio


Por un lado, puede ser el principio del fin de los modelos comerciales tal y como los conocemos. Debido a la transformación de los hábitos de consumo del mercado, las marcas podrían (o deberían, en realidad) encontrarse en el inicio de un proceso de renovación.

Sanborns, por ejemplo, declaró que va a mutar la estructura de sus tiendas, con la intención de desarrollar un concepto nuevo en el que estarán integradas dentro de la tienda Sears, del mismo grupo corporativo, a fin de “eficientar espacios”. 

Muy probablemente, esta estrategia se relaciona con que el concepto de Sanborns ya no tiene un mercado suficiente para seguir operando por sí solo, tal y como funciona al día de hoy, pero puede “encogerse” y co-habitar con Sears para mantenerse activo.

En el caso de Mixup, su declive está vinculado a la aparición de servicios de streaming de audio y video, como Spotify, Netflix y Amazon Prime.

Para las tiendas de ropa, como GAP, Victoria Secret y Gymboree, la competencia que les golpea está en la comercialización en línea de productos similares a los que ofrecen, por medio de plataformas como Ebay, Amazon y Shein. 

La necesidad de evolucionar el concepto de negocio, se centra el surgimiento de modelos más prácticos o atractivos para el mercado. Usualmente, relacionados con el auge del comercio en línea y las nuevas tecnologías.

El fin

No todas las marcas se dan cuenta a tiempo o ponen en marcha estrategias adecuadas.

El caso de Blockbuster es uno de los más conocidos. Como todos sabemos, Blockbuster no tuvo la visión de evolucionar su concepto de negocio y terminó desapareciendo, debido a que el servicio que ofrecía dejó de ser relevante o práctico.

Con Kodak, pasó algo similar: la marca se centró en la comercialización de un producto que dejó de ser utilizado de forma masiva. Y, a diferencia de Fujifilm, su competencia directa, no supieron expandir, ni evolucionar sus propuestas, a pesar de la evidente tendencia hacia la fotografía digital.

Una marca siempre tiene fecha de caducidad, sin importar qué tan exitosa sea. Esta fecha la marcan aspectos como los hábitos de consumo, las tendencias, la competencia o la reputación.

La diferencia entre las marcas que siguen vigentes a través de los años y las que no lo logran, la mayoría de las veces, se encuentra en su capacidad de reinventarse.

Si sientes que tu marca ya no es lo que era antes y está repercutiendo en tus ventas, podemos ayudarte. ¡Contáctanos!

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